Via Crucis con el Cristo de la Fe

VÍA CRUCIS CON EL CRISTO DE LA FE DE LA SACRISTÍA EN LA BASÍLICA DE LA VIRGEN DE LAS ANGUSTIAS DE GRANADA, ORGANIZADO POR LA PARROQUIA Y SU HERMANDAD SACRAMENTAL Y BESAPIÉS AL CRISTO DE LA FE, SITUADO EN EL CRUCERO DE LA BASÍLICA.

El pasado día 19, jueves de marzo de 2015, ha tenido lugar la bajada del Cristo Crucificado de la Fe, situado en la Sacristía de la Basílica para colocarlo en el Crucero de la misma para el Besapiés, y el VÍa Crucis. Después de la misa de ocho de la tarde, D. Francisco Molina, Párroco de la Basílica, ha dirigido unas palabras de reflexión al grupo de hermanos que se encontraban en la Sacristía para proceder a la Bajada del Cristo de la Fe, acompañados por el Hermano Mayor de la Hermandad, D Francisco Salazar.

El traslado de la Sagrada Imagen fue realizado por los Hermanos, que con sumo silencio y devoción, la colocaron en el crucero de la Basílica para el Besapiés. D. Francisco Molina realizó la lectura de un soneto de Lope de Vega, dedicado al Crucificado y todos rezaron el Padrenuestro y Ave María, como final del acto.

El día 20, viernes, desde las siete y media de la mañana, se han acercado numerosas personas, movidas por su fe y piedad, a besar y pedirle a Cristo en su crucifixión por tantas necesidades como hoy se presentan en todas las familias.

A las siete de la tarde ha tenido lugar el Vía Crucis, que debido a las inclemencias del tiempo, no ha podido celebrase, según se tenía previsto, con la procesión a la Iglesia del Santo Ángel. El Vía Crucis ha tenido lugar en la Basílica y ha sido presidido por D. Francisco Molina, acompañado por el Hermano Mayor, D. Francisco Salazar y su Junta de Gobierno. La Sagrada Imagen del Cristo de la Fe ha sido portada por los hermanos de la Hermandad, que la han sacado hasta el patio de la Basílica, regresando después a su lugar del crucero. Numerosos personas pertenecientes a la Hermandad, así como numerosos fieles, han acompañado este Vía Crucis, con un gran recogimiento espiritual. El Vía Crucis terminó a las ocho de la tarde, celebrándose a continuación la Eucaristía, con la que terminó este acto, lleno de un profundo significado espiritual para todos los que creemos en Jesucristo.

Crónica y fotografías realizadas por Antonio Joaquín Mezcua Roelas.