SOLEMNE CLAUSURA DEL AÑO SANTO JUBILAR MARIANO EN LA BASÍLICA DE LA VIRGEN DE LAS ANGUSTIAS DE GRANADA

A las seis de la tarde de ayer domingo día 29 de diciembre de 2013, tuvo lugar en la Basílica de Nuestra Señora de las Angustias, la solemne clausura del Año Jubilar Mariano celebrado con motivo del Centenario de la Coronación Canónica de la Virgen de las Angustias.

Antes del inicio de la Eucaristía, D. Miguel Luis López-Guadalupe, comisario de los actos de celebración del centenario, se dirigió a los fieles manifestando: "Han sido muchos los momentos compartidos en esta iglesia junto a nuestra querida Patrona, fuera de ella acompañándola con conciertos, exposiciones y otros actos culturales. Os pido, una vez más, que os unáis a nuestra celebración como habéis hecho muchos de vosotros en todas las convocatorias de este Año Santo. Tantos fieles de Granada y de fuera de ella; tantos peregrinos, tantos feligreses y cofrades, tantos sacerdotes y obispos. Ciertamente no cabe hoy otra cosa que la acción de gracias y el convencimiento de que el Año Mariano, unido al Año de la Fe recientemente culminado, nos ha enriquecido como creyentes; ha enriquecido a esta comunidad parroquial y a nuestra Hermandad hasta el punto de que la clausura de hoy no significa un punto final, sino un punto y seguido".

La Eucaristía fue oficiada por el Vicario General de la diócesis D. Manuel Reyes acompañado del párroco D. Francisco Molina, del Vicario de Pastoral D. Blas Gordo y varios sacerdotes vinculados a la parroquia., estando solemnizada la misa por la coral de Nuestra Señora de las Angustias que además de las canciones propias de la liturgia, y dadas las fechas navideñas, interpretó varios villancicos clásicos, dejando constancia una vez más su buen hacer en su labor de oración cantada.

En la homilía, D. Manuel Reyes manifestó: "Venimos, en esta Eucaristía, a clausurar un año de gracia concedido por la Santa Sede a esta Basílica con motivo de la Coronación de la Sagrada Imagen de la Virgen de las Angustias que hicieron nuestros abuelos y bisabuelos allá por el año 1913. Venimos por lo tanto a ofrecer una Eucaristía de acción de gracias al Señor por las abundantes gracias que El ha derramado en el corazón de tantos y tantos peregrinos a lo largo de todo este año, y venimos a celebrar esta Eucaristía en un precioso día de Navidad, el día de la Sagrada Familia. En la primera lectura de la Palabra de Dios que hemos escuchado se habla de la necesidad de que los hijos se ocupen de sus padres ancianos… La familia es importantísima, lo sabéis todos, y la Iglesia está comprometida seriamente con la familia.

No podemos por menos que evocar lo que ha sido esta mañana la celebración de la Eucaristía de la Familia en Madrid, y las palabras con que ha saludado este acontecimiento y lo ha enriquecido con su mensaje el Santo Padre, y la experiencia de amor a la familia que allí se ha vivido. Sintonicemos con ello, hagamos nuestro este sentimiento de valoración de la familia y de compromiso de cada uno de nosotros, según su papel, en la vida familiar que nos toca."

El Vicario General habló seguidamente del papel que la familia ha de tener en la protección de la vida de los niños: "Si la primera lectura se ha fijado en los ancianos, esta segunda se fija en la vida tierna de los niños, la necesidad del amor, de la protección, del cuidado y de la educación con respecto laos hijos… Vamos a pedir hoy por nuestras familias y vamos a comprometernos todos nosotros en la defensa, en el cultivo y en la vida religiosa y sobre todo, en la fidelidad y en la constancia en la unidad de nuestras propias familias.

El Año Jubilar que clausuramos en esta Eucaristía, ha sido un verdadero año de gracias. Por eso nuestro corazón en primer lugar debe agradecer al Señor la gracia que abundantemente ha corrido por tantos y tantos como han visitado esta Basílica. Tenemos que agradecer también el esfuerzo humano y la tensión que ha puesto el Señor en nuestros corazones para poder desarrollar un esfuerzo tan sostenido y de tantos meses, con muchos momentos claves y más significativos, pero luego ha estado la labor diaria, la labor de atención y acogida a los peregrinos que nos han acompañado. Debemos por tanto agradecer que el Señor nos halla dado fuerzas para ello y agradecer a las personas que hayan sido capaces de emular el esfuerzo que nuestros bisabuelos hicieron en el año 1913.

Queda escrita una bella historia de trabajo, una bella historia de amor a la Santísima Virgen. Que el Señor se lo premie a todos ellos y ahora queda la labor de hacer que la parroquia y la hermandad, conjuntamente, cultiven el amor a la Virgen y sigan atendiendo a los que aquí se acercan para que, creciendo el amor a la Madre, crezca también en todos sus hijos, con el vínculo de la Madre, el vínculo del amor, el vínculo de la unidad y el vínculo eclesial de todos nosotros."

La basílica se encontraba totalmente llena de fieles que han seguido con recogimiento el desarrollo de la misma. Al final y tras la oración por las intenciones del Santo Padre, se ha rezado por D. Gerardo Sabador la oración del centenario, oración que será pronunciada por última vez mañana día 31 de diciembre, último día del Año Jubilar Mariano.

El Hermano Mayor de la Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias, D. Francisco Salazar, tomó seguidamente la palabra diciendo: "De cuantos actos hemos vivido en estos 473 días de gracia transcurridos desde el 15 de septiembre de 2012 hasta el final de este año, me quedo con las cosas sencillas, las que saltan a simple vista y las que hay que buscar en lo más profundo de los solemnes actos de culto y de las actividades culturales que por decenas han jalonado este año de gracia.

Este Año Santo, que ha coincidido en gran medida con el año de la Fe, ha traído aires de renovación en la vida parroquial y ha supuesto un repulsivo a la vida de la hermandad, un peregrinar que, creedme, no ha hecho más que comenzar y así juntos seguirán esta Basílica parroquial y nuestra Hermandad Sacramental."

Francisco Salazar mostró seguidamente su agradecimiento a todas aquellas personas que han colaborado en la celebración de este centenario de una u otra forma y terminó sus palabras diciendo: "… y gracias sobre todo a todos los fieles que desde toda la diócesis y desde fuera de ella nos habéis acompañado en estos día y nos habéis enseñado que la fe lo puede todo".

Finalizó la solemne clausura con los fieles puestos en pie dirigiendo sus miradas a la Virgen de las Angustias y cantando el himno oficial a la Patrona de Granada, seguido de los tradicionales vítores de ¡VIVA LA VIRGEN DE LAS ANGUSTIAS! ¡VIVA LA MADRE DE DIOS! ¡VIVA LA PATRONA DE GRANADA! pronunciados por el Hermano Mayor y seguidos por el fuerte aplauso de todos los fieles que había participado el la Eucaristía.

A continuación, y en Camarín de la Virgen se procedió a la renovación del cargo de Hermano Mayor, por otros cuatro años, de D. Francisco Salazar. (MLG)

Fotografías: Manuel Lirola García