Concierto del Coro Santa Cecilia de la catedral de Granada

PROGRAMA DEL CONCIERTO

"En tu carne Dios se ha hecho carne"

La vida de María en destellos de canto

APERTURA: Virgen bendita sin par (Pedro Escobar)

INMACULADA CONCEPCIÓN: Eres más pura que el sol (canto popular)

ANUNCIACIÓN y ENCARNACIÓN: Ave Maria (Veronika Gosch)

VISITACIÓN y ALABANZA A DIOS: Magnificat (Jaques Berthier / Taizé)

EMBARAZO: Maria durch ein Dornwald ging (tradicional de Alemania)

PARTO: Una rosa ha nacido (música de Michael Praetorius)

PRESENTACIÓN EN EL TEMPLO: Ex legis observantia (Johann Hermann Schein)

NAZARET: Sarabande de la Suite n°2 para violonchelo solo (J.S. Bach)

PASSIÓN Y MUERTE DEL SEÑOR: Allemande de la Suite n°1 para violonchelo solo (J.S. Bach)

ESPERANZA: Ay, Santa María (Anónimo)

RESURRECCIÓN DEL SEÑOR y ASUNCIÓN AL CIELO: Regina Caeli (Veronika Gosch)

FINAL: Llena de gracia (melodía popular bretona)

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Coro Santa Cecilia Acompañan:

Carmen López Chacón (Violín)

Teresa Ramírez Ortegón (Violín)

Alberto García González (Viola)

Umberto Jiménez Rdz. (Violonchelo)

NOTA DIVULGATIVA del CONCIERTO

El próximo día 9 de mayo, lunes, de 2016, a las ocho y media de la tarde, tendrá lugar un concierto mariano dedicado a la Stma. Virgen, por el Coro "SANTA CECILIA DE LA CATEDRAL DE GRANADA", dentro de los actos programados en la Semana Mariológica de este año, en la Basílica de la Virgen de las Angustias de Granada . La entrada será libre.

En este concierto dedicado a la Santísima Virgen María, contemplamos con destellos de canto algunos de los "misterios" de su vida.

María, escogida entre todos los seres humanos para ser la Madre de Dios, pues en su carne Dios se ha hecho carne, es "digna de loar" como dice la composición del "Cancionero musical de palacio" que abre este concierto: VIRGEN BENDITA SIN PAR.

La Virgen, que es toda bella, fue concebida y nació sin pecado original - misterio de la Inmaculada Concepción que contemplamos cantando ERES MÁS PURA QUE EL SOL.

El AVE MARIA nos recuerda el saludo del ángel en el instante de la Anunciación, momento decisivo en el que María se entrega incondicionalmente a la voluntad de Dios y el Hijo del Padre Eterno se encarna para nuestra salvación.

Con sorpresa y gozo María va a visitar a su prima Isabel, y la Madre de Dios, llena de alegría, entona un canto de alabanza a Dios: el MAGNIFICAT.

Durante el embarazo la Virgen lleva al Hijo que crece en su seno a todas partes a donde Ella va, y de eso habla el canto alemán MARIA DURCH EIN DORNWALD GING que nos dibuja la imagen de una María que recorre los caminos de ese mundo que está lleno de espinas y que, al paso de la Madre y del Hijo bendito en sus entrañas, empiezan a crecer rosas en medio de las espinas.

Michael Praetorius en su obra UNA ROSA HA NACIDO (original en alemán "Es ist ein Ros entsprungen") se sirve de una imagen parecida para hablarnos de la Natividad: Jesús nace, en una noche fría, como una rosa del más bello rosal, cumpliendo lo que había sido anunciado por los profetas.

Obedeciendo a la ley, la Virgen presenta al Niño en el templo: EX LEGIS OBSERVANTIA.

No sabemos mucho de la vida de María en Nazaret, de esos años en los que el Niño Jesús crecía antes de emprender su vida en público. Contemplamos la vida sencilla y humilde de la Sagrada Familia, escuchando una obra para violonchelo solo: la ALLEMANDE de J.S. Bach.

Otra pieza instrumental (la SARABANDE) nos invita a meditar sobre los sentimientos de la Madre Dolorosa en el tremendo momento de la pasión y muerte de su Hijo.

María sabe lo que es sufrir, conoce y siente la más profunda soledad. Pero nunca pierde la fe y así se convierte en un signo de esperanza para todos nosotros, que en las dificultades de la vida, la invocamos diciendo: AY, SANTA MARÍA, ESPERANZA MÍA.

La gozosa culminación de la vida de Nuestra Señora es un estallido de gozo en la Resurrección del Señor y en su gloriosa Asunción al Cielo: REGINA CAELI.

Finalizamos el concierto con el canto LLENA DE GRACIA, TE ALABAMOS, con el que agradecemos a la Virgen que sea mediadora entre Dios y nosotros, agradecemos su Sí que hizo posible la encarnación de nuestro Salvador y le pedimos su intercesión en la hora de nuestra muerte.