MISA EN SUFRAGIO DEL ALMA DE AMBROSIO BENEDICTO BERNABÉ, EN LA BASÍLICA DE LA VIRGEN DE LAS ANGUSTIAS

Ayer, día 12 de septiembre de 2014, se celebró la Eucaristía a las siete menos cuarto en sufragio del alma de D. Ambrosio Benedicto Bernabé, que falleció el pasado dia 9 de agosto de este año. Ambrosio, fue miembro de la Coral Virgen de las Angustias y también colaboraba con otros coros, porque era un amante de la buena música sobre todo, religiosa, ya que él era un hombre de una sólida fe. Era fundamental en la cuerda de los tenores, interpretando en numerosísimas ocasiones los solos de las composiciones musicales que así lo requerían y lo hacía con esa voz potente, bien timbrada y armoniosa, que le caracterizaba. En la monición de entrada, D. Emiliano Rodríguez Carrillo dijo las siguientes palabras en nombre la coral: “Buenas tardes. Querida Gabriela, queridos Inma, Rosa María y Ambrosio, nos habéis llamado para reunirnos esta tarde con vuestro querido esposo y padre, con nuestro compañero y amigo Ambrosio. Se fue sin ocasión de despedirse , de decir adiós; pero hoy aquí en esta Eucaristía va a estar con nosotros y vamos a tener ocasión de decirnos hasta pronto; porque los cristianos sabemos que somos peregrinos que avanzamos por el mismo camino a una meta común: La presencia de Dios. Mientras tanto, aquí quedamos con las velas desplegadas a la espera de nuestro viento, sabiendo que el día de la separación es también, a la vez, el día del encuentro. ¡Qué decir de Ambrosio! Cabal, honesto , leal, amante de la vida, amigo de sus amigos… Muchos fueron los trozos de su alma que esparció por estas calles. No es un mero pensamiento lo que dejó tras de sí, sino un corazón enternecido por todo lo hermoso y bueno que llena la vida. Entendió que la vida es oscuridad, excepto cuando hay anhelos, ilusiones, amor y entrega. Hoy, Gabriela, ¿Qué os queda de él? ¿Sólo tristeza? Tristeza y alegría son inseparables son dos caras de la misma moneda. Ahora estáis tristes, pero mirad, de nuevo en vuestro corazón y veréis que en verdad lloráis por aquello que constituye vuestra delicia; volved la moneda y veréis todos aquellos momentos, que os regaló a lo largo de más de cincuenta años. Cincuenta años hechos minuto a minuto, repletos de pequeñas cosas, sumando dulzura risas, placeres. En el rocío de las pequeñas cosas, el corazón encuentra su amanecer y halla su frescor. Él supo sembrar la semilla con ternura y cosechar el grano con alegría. ¡Imitadle! Y nosotros, compañeros y amigos, vamos a unirnos en esta Eucaristía al amigo que se fue. Vamos a elevar nuestra oración por él y con él vamos a compartir en la amistad todos nuestros deseos, ilusiones, esperanzas, unidos sin necesidad de palabras, en alegría silenciosa. Vosotros, compañeros de los Coros Virgen de las Angustias, San Alfonso y Psallite Domino, donde tantas veces emocionó con su canto, dejadle libre su sitio, porque va a cantar con nosotros” La misa fue presidida por D. Francisco Molina, Párroco de la Basílica de la Virgen de las Angustias de Granada. En su homilía tuvo palabras de cariñoso recuerdo de Ambrosio, destacando sus largas conversaciones donde se descubría un alma generosa y llena de una profunda fe y esperanza; consoló a todos los familiares presentes haciendo hincapié en la certeza de que él estará en el cielo pidiendo por todos. Unos setenta miembros de los coros: Coral Virgen de las Angustias, coro San Alfonso de los Antiguos Alumnos Redentoristas de Santafé y coro Psallite Domino, contribuyeron a la solemnidad de esta celebración, cantando entre otras canciones el “Ave María” de Cecilio Martínez; las Partes de la “Misa Joven” de Antonio Dionisio, subdirector de la Coral; “Yo Creo en Ti, Señor” de L. Masson, etc. Estuvieron dirigidos por D. Carmelo Martínez y D. Antonio Diosinio. La misa estuvo muy concurrida por familiares y amigos que elevaron sus plegarias al Señor por al alma de nuestro querido y añorado Ambrosio.

Crónica y fotos por Antonio Joaquín Mezcua Roelas