ORACIÓN Y MISA DEL INICIO DEL CURSO DE LA PASTORAL DIOCESANA DE LA SALUD EN LA BASÍLICA DE LA VIRGEN DE LAS ANGUSTIAS, DENTRO DE LOS ACTOS DEL AÑO JUBILAR MARIANO DEL PRIMER CENTENARIO DE SU CORONACIÓN CANÓNICA

Ayer, jueves, día 24 de octubre, tuvo lugar la Oración y la Eucaristía de inicio de Curso de la Pastoral Diocesana de la Salud en la Basílica de la Virgen de las Angustias de Granada.

A las siete y cuarto D. José Gabriel Martín Rodríguez, Delegado Diocesano de la Pastoral de la Salud del Arzobispado de Granada, presidió la Jornada de Oración de la Pastoral de la Salud, así como la Eucaristía. La monición de entrada a la Oración terminó con estas palabras: "… Tenemos a Jesús y a la Virgen de las Angustias, que saben mucho de sufrimiento por AMOR. ¿Podremos abrirnos para amar como ellos lo hicieron?

Seguidamente se expuso el Santísimo que presidió la Oración. En ella se escuchó la palabra de Dios , se reflexionó con momentos de silencio y adoración al Santísimo; y durante ellos, todos los participantes cantaron diversas canciones populares que invitaron la recogimiento y al provecho espiritual de cada uno. Terminó con la Bendición Eucarística.

A las Ocho dio comienzo la Eucaristía. En la monición de entrada se dijo "…Comencemos esta Eucaristía con la invitación que nos hace Cristo a amarnos y a comprometernos para dar la vida por los hermanos. De un modo especial, hoy, tenemos presentes a todos los enfermos para que Él sea su consuelo y fortaleza".

Tanto las lecturas, como las peticiones, fueron realizadas por los participantes en la Eucaristía.

En la homilía D. José Gabriel después de saludar a todos los presentes y agradecer la acogida tanto de los sacerdotes de la Basílica como de los hermanos de la Hermandad empezó su homilía con estas palabras: "…El motivo de la presencia aquí salta a la vista: Al pie del altar una silla de ruedas, una vela, un corazón, que desde las siete y cuarto venimos orando por nuestros hermanos enfermos en este tiempo precioso de adoración, que habéis preparado los hermanos y hermanas del grupo de Pastoral de la Salud de esta Parroquia y nos habéis acogido a aquellos que desde este campo de la Pastoral de la Salud desde otras parroquias y comunidades de la ciudad, nos hemos acercado esta tarde. Primer momento de Oración y de encuentro desde la Delegación Diocesana de la Pastoral d la Salud, que cada curso queremos poder comenzar a las pies de nuestra Madre de las Angustias y bajo su amparo poner, a nuestros hermanos, que viven marcados por los clavos de la debilidad, del sufrimiento, y de la fragilidad de la enfermedad. Ahora estamos compartiendo la celebración de la Eucaristía, fuente y cumbre de la vida cristiana. Nos alimentamos primero con el pan abundante y nutritivo de su palabra y ahora, dentro de unos instantes, será el mismo Cristo, Pan Vivo bajado del Cielo para que quien lo coma tenga Vida Eterna."

Explicó con claridad las palabras: Fuego, Bautismo, Paz, y División, del Evangelio que la Iglesia nos propone hoy y que se pueden prestar a su falsa interpretación si no las enfocamos desde el punto de vista de la vida cristiana. Terminó su homilía diciendo: "…Y deseando ardientemente, tendríamos que estar de que esté ardiendo nuestro corazón de amor por Cristo y nuestro mundo transformado por el Evangelio. Aunque tengamos que pasar por el Bautismo, aunque tengamos que pasar tantas veces por el cáliz de la prueba de la enfermedad del dolor y del sufrimiento, nuestro corazón se llenará d paz , se llenará de vida".

En ambas celebraciones participaron numerosas personas que las siguieron con auténtica religiosidad y recogimiento piadoso para pedir por las personas más necesitadas de auxilio y ayuda que son los enfermos tanto del cuerpo como del espíritu.

Antonio J. Mezcua Roelas