REZO DEL VIA LUCIS EN PEREGRINACIÓN INFANTIL HASTA EL CONVENTO DE SAN ANTÓN

Como culminación de los actos de la Semana Mariológica, organizada por la Real Hermandad Sacramental de la Virgen de las Angustias, en la tarde del día 13 de mayo de 2017, sábado, tuvo lugar en la basílica el rezo del Via Lucis en peregrinación infantil hasta el Convento de San Antón (RR. MM. Capuchinas), acompañando la imagen del Divino Niño Jesús.

El Via Lucis o "Camino de la Luz" es la rememoración de la vida y resurrección del Señor. El cristiano no se puede quedar sólo en los dolores de la pasión sino que su vida debe estar iluminada por la Resurrección de Jesús, ya que Él es la Vida, y el que da sentido a nuestra existencia.

A las siete y cuarto, puntualmente, dio comienzo el Via Lucis, presidido por D. Blas Gerardo Gordo Jiménez, Párroco de la Basílica, acompañado por el Hermano Mayor de la Hermandad, D. Francisco Salazar y miembros de su Junta de Gobierno que colaboraron en las diferentes lecturas que se hicieron en las ocho estaciones. Dentro de la Basílica de la Virgen se rezaron las tres primeras estaciones tituladas: "CRISTO RESUCITA PARA LA VIDA."; "MARÍA ENCUENTRA LA VIDA RESUCITADA"; y "EN EMAÚS, PAN PARTIDO PARA UN MUNDO NUEVO", con gran asistencia de fieles, que siguieron tanto las lecturas como las reflexiones con gran atención y piedad.

La procesión siguió el siguiente itinerario: Basílica de la Virgen; Calles: Puente de la Virgen, Acera de Darro, San Juan Baja, San Isidro, Puente Castañeda, San Antón y a su destino, la Iglesia del Convento de San Antón, que estuvo llena de fieles y siguieron con muchísima atención y recogimiento las cinco estaciones restantes, tituladas: "DARSE LA MANOS, PROFESIÓN DE FE EN LA VIDA"; "EN LA ORILLA DEL LAGO, LA COMIDA CON LOS HERMANOS"; "EN EL MONTE, EL COMPROMISO DE SENTIR LA VIDA"; "SÓLO EL ESPÍRITU DA SENTIDO A LA VIDA" y la Octava y última: ""ID Y ENSEÑAD A TODAS LAS GENTES". El regreso se hizo siguiendo el mismo camino, pero en sentido inverso.

La imagen del Divino Niño Jesús, en unas andas primorosamente decoradas con flores, fue transportada por los acólitos de la Real Hermandad, con su alegre y llamativa vestimenta, diseñada por el Prefecto de Protocolo y Ceremonias, D. José María Mingorance Vélez. También ayudaron varios hermanos, ya que para los niños suponía bastante esfuerzo, dadas las cortas edades de muchos de ellos. La procesión fue acompañada por numerosas personas, que con su comportamiento y sus cantos le dieron un aire muy espiritual e hizo que todas las personas que la contemplaban, se vieron gratamente sorprendidas por este cortejo procesional.

A las nueve y cuarto de la noche terminó este Acto en la Basílica, que puso el Broche de Oro a la Semana Mariológica.

Crónica y fotos realizadas por Antonio Joaquín Mezcua Roelas.-