CELEBRACIÓN DEL VOTO DE LA CIUDAD

El pasado día 26, tuvo lugar en la Basílica de la Virgen de las Angustias la celebración del VOTO que la Ciudad de Granada ofrece a la Stma. Virgen todos los años, desde 1885, por haberla librado de los efectos devastadores de los terremotos de los años 1884 y 1956.

La Corporación Municipal de Granada, custodiada por cuatro maceros y cuatro policías locales, vestidos de gala, con su Alcalde, D. José Torres Hurtado, fue recibida en la puerta de la Basílica por el Hermano Mayor de la Hermandad Sacramental de la Virgen de las Angustias, D. Francisco Salazar Rodríguez y su Junta de Gobierno.

Frente a la portada de la Basílica estaba situada la Banda Municipal de Música de Granada, que interpretó, con toda solemnidad los tres himnos oficiales: Andalucía, Granada y el Himno Nacional, que fueron seguidos con sumo respeto, silencio y emoción tanto por la Corporación Municipal, y Hermandad, como por las numerosas personas que se congregaban allí.

A continuación las autoridades, acompañadas por los miembros de la Hermandad, entraron por el pasillo central de la Basílica, ocupando la Corporación Municipal el lado derecho del altar mayor y los miembros de la Hermandad, el lado izquierdo. La Eucaristía ha sido presidida por D. Blas Gerardo Gordo Jiménez, Párroco de la Basílica.

D. Blas, después de dar la bienvenida al Alcalde y a la Corporación Municipal manifestó: "Hoy, la ciudad de Granada celebra su Voto Histórico, recordando cómo la referencia a la Virgen ayudó a superar esos momentos históricos de los terremotos de los años 1884 y 1956; la ciudad no quedó afectada y por eso atribuye a la presencia de la Virgen el que no haya habido esos desastres, como hubo en otros lugares. Estamos celebrando estos días de Navidad, donde Jesús entra en nuestra historia y esta es la raíz por la que vivimos nuestra fe. Comencemos reconociéndonos necesitados ante Dios de su perdón y de su misericordia."

Las lecturas fueron realizadas por miembros de la Corporación Municipal.

D. Blas empezó su homilía felicitando a todos la Navidad y a continuación resaltó la imagen de San Esteban, que dio su vida por Cristo, dándonos ejemplo de fidelidad y de valentía al confesar su fe hasta la muerte y perdonando a sus enemigos. Expresó que el hecho de que la ciudad de Granada siga celebrando el Voto a la Virgen de las Angustias es un agradecimiento histórico porque la ciudad de Granada se librara de los desastres causados por los terremotos. Muchos, desde un punto de vista laicista, podrán preguntarse si realmente la Virgen tuvo algo que ver con esto, ya que pruebas científicas no se pueden argumentar, sin embargo las "Pruebas son los Hechos" y en aquellas ocasiones la ciudad de Granada se libró de estas catástrofes naturales. Siguió su homilía con esta reflexión: "… La vida de fe nunca se puede imponer a nadie, pero es histórico, que en la historia de la ciudad de Granada ha habido momentos claves y delicados de ella, donde el pueblo, aquel al que se quiere servir, ha visto la mano de Dios y de la Virgen…" Hizo D. Blas a continuación una referencia clara y profunda al Año de la Misericordia, destacando la ayuda a las personas necesitadas y el perdón que tenemos que saber conceder, incluso, a nuestros enemigos; en esta Basílica este Año de la Misericordia tiene un significado especial al haber sido declarado Templo Jubilar. Terminó su homilía diciendo: "…Que el Señor en cada uno de nosotros, hoy, nos deje como ese poso de sabiduría y de paz, que el mensaje de la Navidad nos trae, y que la ciudad de Granada quiere acoger, para que en el futuro pueda seguir celebrando esa riqueza de ser una ciudad abierta por la fe, que tiene".

La Eucaristía estuvo solemnizada por la actuación de la "Coral Virgen de las Angustias", dirigida por D. Carmelo Martínez y acompañada al órgano por su titular D. Luis Linares Moreno, interpretando diversas melodías polifónicas y populares para que los fieles asistentes participaran también de los cantos.

La celebración se terminó con el canto del Himno Oficial a la Stma. Virgen de las Angustias, con los vítores a la Virgen, entonados por D. Francisco Salazar, y un gran aplauso a nuestra Patrona.

Aunque era día de trabajo, la Basílica estuvo llena de fieles, que participaron en la celebración eucarística con gran devoción y recogimiento.

Crónica y fotografías realizadas por Antonio Joaquín Mezcua Roelas.--